KATHY PAREJA Y SU TRAYECTORIA

 

Cuando tenía 6 años, sus padres la inscribieron en la escuela vacacional del Club Los Chillos. Ingresó a las clases de golf con el recordado maestro Edgar Tapia, quien le encontró virtudes innatas para la práctica de este deporte.

“Edgar me enseñó a dar los primeros golpes y me encontró facultades, por lo que insistió que siga jugando y que le diga a mis padres que nos hagamos socios del Club Los Chillos. Así lo hicimos y no me arrepiento por todo lo que me ha dado el golf”, enfatiza Kathy Miuriel Pareja Sánchez, quien a los 24 años (17 de julio de 1980), ha sido capitana del equipo Femenino que ha representado al país en varios torneos internacionales.

Al momento está graduada en Negocios Internacionales, en la California State University. Es socia del Club Los Chillos y del Club Los Cerros.

“Por el golf me gané la beca para estudiar, tuve beca completa, nos exigían en el juego había que jugar a buen nivel y también en los estudios, tener buen promedio de notas”, puntualiza.

A los 12 años Kathy comenzó a competir y a jugar torneos, desde entonces no para de practicar y de participar en los torneos del club, nacionales, invitacionales y en los internacionales, “He jugado torneos en toda América”, puntualiza a la vez que destaca que a los 14 años ya formó el equipo nacional de mayores, participando en la Copa Andes junto a Patricia Pazmiño, Jackie Barreiro, Bertha de Barreiro y Carolina Cortes.

Siendo aún tan joven fue designada capitana de la selección nacional juvenil, una gran responsabilidad: “me encantó que me hayan designado capitana, me gustaría transmitir todo lo que yo experimenté cuando jugadora y lo que entonces necesitaba de mi capitana. Tengo una excelente relación de amistad con las chicas, lo que da mucha confianza para realizar un buen trabajo. Por otra parte, considero que el nivel ha mejorado mucho y contamos con un valioso grupo de jugadoras en estas categorías.”.

Confiesa que la cancha que más la hace sufrir es la del Club Los Chillos, “porque hay que jugar con mucha paciencia y planificar bien. Como se la ve chiquita, a veces se quieren hacer cosas difíciles y llegan las equivocaciones”.

Y hoyo que la atormenta, es el 13 del Club Los Cerros. “Es que tienes el bosque a un lado, la quebrada al otro, es de subida, así que se debe tener cuidado de pegar largo y derecho, de otra forma te vas al agua o al bosque. Siempre me cuesta mucho ese hoyo”, concluyó.